lunes, 24 de febrero de 2014

La importancia de la Clave Única de Registro de Población

Por Alejandro Armenta Mier

La Clave Única de Registro de Población, mejor conocida como CURP, es un instrumento para registrar en forma individual a todos los habitantes en México, nacionales y extranjeros, así como a las mexicanas y mexicanos que radican en el exterior.

Actualmente la CURP es un documento que se tramita desde el momento de nacimiento de la persona. Compuesta de 18 números y letras que forman parte de los apellidos, el nombre, la edad, la fecha de nacimiento, el lugar de nacimiento, el sexo y los dos últimos dígitos que son asignados por el Registro Nacional de la Población (RENAPO), creando así un número de identificación único e irrepetible.

Esta clave se ha vuelto bastante popular debido a su utilidad y requerimiento en la mayoría de los trámites ante la Administración Pública Federal ya que permite la identificación individual en los registros de personas a cargo de las instituciones públicas, por lo que se llevan a cabo acciones para incorporarla paulatinamente a todos los documentos oficiales, a fin de fortalecer las condiciones de seguridad jurídica de la población, mejorar los vínculos de información de las bases de datos de las instancias de gobierno y de facilitar la prestación de los bienes y servicios al permitir simplificar los requerimientos para trámites.

Consultar la CURP de manera gratuita e incluso imprimirla con el formato oficial desde internet es muy simple, aunque para ello es necesario haber hecho previamente el trámite de manera personal en alguno de los módulos de CURP.

Una vez que se cuenta con ella, puede consultarse ya sea desde la comodidad de su hogar u oficina ya que sólo se requiere de un equipo de cómputo con conexión a internet para acceder al sitio oficial de la Secretaria de Gobernación http://consultas.curp.gob.mx/CurpSP/.

Esta página reportó -durante el 2013- un total de 132 millones 580 mil 696 consultas de la CURP, dando lugar a que la población realice diversos trámites ante la Administración Pública Federal e Instituciones Bancarias o Crediticias, tales como el trámite de la FIEL, el trámite de RFC y declaración de impuestos ante el Servicio de Administración Tributaria, las inscripciones escolares, la expedición de certificados y cédulas profesionales ante la Secretaría de Educación Pública además de los servicios de vacunación ante la Secretaría de Salud y los programas de asistencia social de la Secretaria de Desarrollo Social.

Por lo que, derivado del incremento en el uso de la Clave Única de Registro, el reporte de búsquedas TOP de Google muestra que la página oficial de la CURP se ha colocado como segundo lugar en la lista de los buscadores más solicitados en México durante el 2013.

A pesar de la importancia de esta clave, el día de hoy existen personas que no cuentan con ella. Ésta no es una razón de preocupación, ya que como parte de la estrategia para fortalecer el uso y la adopción de la Clave Única de Registro de Población se han incrementado los módulos de registro de CURP en donde se puede realizar el trámite presentando copia de su acta de nacimiento e identificación oficial.

Es así que la Secretaría de Gobernación a través del Registro Nacional de Población e Identificación Personal ha orientado esfuerzos para consolidar a la Clave Única de Registro de Población (CURP) como el componente primario de intercambio de información entre los tres órdenes de gobierno, y poder garantizar la unicidad de la identidad personal y vivencial, y por lo tanto consolidar los derechos de la población mexicana.

martes, 18 de febrero de 2014

Justicia con desarrollo Social

Por Alejandro Armenta Mier
La justicia social se refiere a las nociones fundamentales de igualdad de oportunidades y de derechos humanos, por lo tanto, está basada en la equidad. Es imprescindible para que los individuos puedan desarrollar su máximo potencial y para que se pueda instaurar una paz duradera (UNICEF).

Al defender los principios de justicia social se promueve la igualdad de género o los derechos de los pueblos indígenas y de los migrantes; por lo que con este esfuerzo  eliminamos las barreras que enfrentan las personas por motivos de género, edad, raza, etnia, religión, cultura o discapacidad.

Para las Naciones Unidas, la búsqueda de la justicia social representa el núcleo de su misión global para promover el desarrollo y la dignidad humana. En ese contexto,  la Asamblea General proclamó -en el año 2007- el 20 de febrero como Día Mundial de la Justicia Social, invitando a los Estados Miembros a dedicar este día a promover actividades que se ajusten a los objetivos y las metas de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Social.

Gracias a este compromiso, se adoptó -en el año 2008- la Declaración de la Organización Internacional del Trabajo sobre la justicia social para una globalización equitativa, la cual se centra en garantizar resultados equitativos para todos a través del empleo, la protección social, el diálogo social además de los principios y derechos fundamentales en el trabajo.

El Día Mundial de la Justicia Social debe apoyar la labor de la comunidad internacional encaminada a erradicar la pobreza y promover el empleo pleno y el trabajo decente, la igualdad entre los sexos y el acceso al bienestar social con justicia.

México reconoce la importancia de lograr naciones incluyentes, de ahí, que el segundo eje del Gobierno de la República sea lograr un México incluyente para combatir la pobreza y cerrar la brecha de la desigualdad, la cual lastimosamente fragmenta a nuestro país.

En México el 44.2% de la población mexicana vive en pobreza, 33.7% -36 millones- en pobreza moderada y 10.5% -11.2 millones- en pobreza extrema de acuerdo al reporte del 2009-2010 del CONEVAL.  Además, son los niños, niñas y adolescentes los que se ven afectados de manera desproporcionada por la pobreza y la privación de sus derechos básicos, siendo que el 53.8% de ellos se encuentran en pobreza multidimensional.

Otro dato importante proporcionado por el CONEVAL  - que muestra la barrera que enfrentan las personas indígenas- es que 8 de cada 10 personas hablantes de lengua indígena están en la línea de la pobreza multidimensional.

Siendo que la pobreza es la injusticia más fundamental y más extendida, al no permitir el acceso a otros derechos fundamentales, estos datos nos hablan de la problemática que viven los grupos vulnerables, por lo que el Gobierno de la República ha colocado a estos grupos en el primer plano del contexto crisis en la agenda pública.

En este contexto la Secretaria de Desarrollo Social (SEDESOL) en un trabajo coordinado con organizaciones de la sociedad civil, el Instituto Nacional de Desarrollo Social (INDESOL) a través del Programa de Coinversión Social (PCS), apoyó en el año 2013,  mil 344 proyectos destinados a niñas y niños, adultos mayores, grupos de migrantes, indígenas y personas con discapacidad.

Con impacto directo en 837 municipios de la República Mexicana, fueron  promovidos importantes proyectos enfocados a una sociedad incluyente y cohesión social, en lo concerniente a igualdad de género, prevención de la violencia intrafamiliar, cultura de la paz, lucha contra la discriminación, derechos de la infancia, apoyo a grupos en situación de exclusión o vulnerabilidad, asistencia y protección.

Estas acciones nos indican la importancia de erradicar de manera progresiva con la pobreza, y alcanzar la justicia social en nuestro país y, por lo tanto el desarrollo social.

martes, 11 de febrero de 2014

La radiodifusión en el fortalecimiento de la función social

Por Alejandro Armenta Mier

En un mundo globalizado y que se encuentra en constante transformación, debemos aprovechar al máximo la capacidad de la radio para conectar a las sociedades con el objetivo de compartir información.

Desde la primera emisión -hace más de 100 años- la radio ha demostrado ser una poderosa fuente de información para movilizar cambios sociales y fungir como eje central para la vida comunitaria al ser el medio de comunicación que puede llegar a más audiencia en el mundo con un bajo costo.

La radio traspasa fronteras y llega a comunidades remotas y marginalizadas, al mismo tiempo, sigue siendo una excelente plataforma para compartir información y promover el debate público; sin olvidar la función que cumple cuando se presentan casos de desastres y emergencias en cualquier parte del mundo.

Por ello -el 3 de noviembre de 2011- la UNESCO reconoció el poder de cambio de la radio al establecer el 13 de febrero como Día Mundial de la Radio. Fecha que nos da la oportunidad de reconocerla como un medio de comunicación  y de cooperación entre las principales redes y radios comunitarias para promover el acceso a la información y la libertad de expresión a través de las ondas.

El Mediometro del Valle de México reveló que de los radioescuchas el 51 por ciento son hombres y el 49 por ciento mujeres. De los cuales el 22 por ciento tiene entre 35 y 44 años de edad; 20 por ciento entre 45 y 54 años de edad; 19 por ciento más de 55 años de edad; 19 por ciento entre 25 y 34 años de edad; 12 por ciento 18 a 24 años de edad y, un 8 por ciento entre 8 y 13 años de edad.

De acuerdo a la Asociación de Radiodifusores del Valle de México (ARVM, 2011), las razones por la que los mexicanos escuchan la radio son de entretenimiento -20 por ciento-, para hacer menos pesado su trabajo -16 por ciento-, para estar informado de lo que pasa -16 por ciento-, para relajarse -14 por ciento-, para escuchar música -11 por ciento-, por distracción -10 por ciento-, para no aburrirse solo -9 por ciento-, por estar alegre -9 por ciento, y para saber del tráfico -4 por ciento-.

Asimismo, la frecuencia en promedio de horas con la que se escucha la radio dentro del hogar es de 15.2 y de 26.6 horas fuera de casa. Siendo que el 36 por ciento escucha la radio desde su auto particular, 33 por ciento en el trasporte público y 26.6 por ciento en el trabajo.

Es así que, la radio en México retoma importancia como uno de los medios más importantes para facilitar el acceso al conocimiento, promover la libertad de expresión y fomentar el respeto mutuo y el entendimiento multicultural (ARVM).

De acuerdo con el Comité de Radio y Televisión del Instituto Federal Electoral, existen 1857 estaciones de radio AM y 1691 de FM en todo México. En el valle de México existen en la Amplitud Modulada (AM) 31 emisoras concesionadas y 3 permisionadas, en frecuencia Modulada (FM) hay 22 concesionadas y 7 permisionadas

La Secretaría de Comunicaciones y Transporte comunicó -en el 2012- que el monto de la inversión gubernamental en telecomunicaciones llegó a los 5 mil millones de pesos, mientras que la inversión privada superó los 58 mil 500 millones de pesos.

Esto nos habla de la importancia del Estado por invertir más recursos en telecomunicaciones para garantizar contenidos plurales, educativos, culturales y humanistas a la sociedad.

Por lo que la Reforma Constitucional en Materia de Telecomunicaciones, Radiodifusión y Competencia Económica- promulgada el 10 de junio de 2013 dentro del marco de los acuerdos y compromisos establecidos en el Pacto por México- se fundamenta en el fortalecimiento de derechos fundamentales, al ampliar las libertades de expresión y de acceso a la información permitirá que las telecomunicaciones sean servicios públicos de interés general, ya que el Estado garantizará que sean prestados en condiciones de competencia, calidad, pluralidad, cobertura universal, interconexión, convergencia, acceso libre y continuidad. Además consentirá la actualización del marco legal del sector telecomunicaciones y el fortalecimiento del marco institucional.

Todo ello dará la pauta para que la radio en México cumpla con su función social de fortalecer la integración nacional y el mejoramiento de las formas de convivencia, respetar la dignidad humana, evitar influencias nocivas o perturbadoras al desarrollo armónico de la niñez y juventud, elevar el nivel de cultura del pueblo y conservar sus características, costumbres, tradiciones, idioma y valores nacionales.

martes, 4 de febrero de 2014

México en la pluralidad religiosa

Por Alejandro Armenta Mier

La religión es un rasgo de integración de los pueblos porque permite, entre otros aspectos, crear lazos de identidad y sentido de pertenencia. Según indica The Association of Religion Data Archives, las creencias y afiliaciones religiosas enriquecen las vidas de más del 85 por ciento de la población mundial.
Estadísticas del World Christian Database 2005 reflejan que los cristianos representan el 33.1 por ciento de la población mundial con aproximadamente 2.1 mil millones de adeptos; los musulmanes representan el 20.4 por ciento de la población mundial con aproximadamente 1.3 mil millones adeptos; alrededor del 13.5 por ciento del mundo sigue la fe hindú; las creencias tradicionales chinas abarcan a aproximadamente 405 millones de fieles con alrededor del 6.3 por ciento; el budismo cuenta con alrededor de 379 millones adeptos -alrededor del 5.9 por ciento-; los sijis tienen aproximadamente 25 millones de adeptos con un 0,4 por ciento; y el judaísmo tiene aproximadamente 15.1 millones de adeptos con aproximadamente el 0.2 por ciento de la población mundial.
La población mexicana por tradición es mayoritariamente católica. Durante el siglo XX, particularmente en la segunda mitad, la composición religiosa de nuestra población muestra cambios significativos.
Así, de acuerdo a datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía del 2010 (INEGI), del total de la población del país 82.7 por ciento son católicos -92.9 millones de personas-, el 9.9 reconoce una religión diferente y 4.7 por ciento no siguen religión alguna -5.3 millones-.
Las iglesias protestantes, pentecostales, evangélicas y cristianas suman el 7.5 por ciento, al contar con 8.4 millones de feligreses; entre las iglesias bíblicas diferentes de evangélicas agrupan a 2.5 millones de personas y los testigos de Jehová cerca de 1.6 millones. Otras religiones con menor número de fieles, alrededor de 67.4 mil personas practican el judaísmo, las espiritualistas con casi 36 mil, las de raíces étnicas con 27.8 mil creyentes y las de origen oriental con poco más de 18 mil.
Evidentemente en México hay cada vez mayor diversidad religiosa, pero según los resultados de la Encuesta Nacional sobre Discriminación en México 2010 -realizada por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED)- también existe más resistencia a aceptar a quienes no profesan la creencia de la mayoría, ya que 1 de cada 4 personas pertenecientes a alguna religión distinta a la católica ha sentido que sus derechos no han sido respetados por sus creencias religiosas.
Por lo que, con el propósito de poner de relieve la necesidad imperiosa de que las distintas confesiones y religiones dialoguen para que aumente la comprensión mutua, la armonía y la cooperación entre las personas y que los imperativos morales de todas las religiones, convicciones y creencias incluyen la paz, la tolerancia y la comprensión mutua.
La Asamblea General de la ONU proclamó - el 20 de octubre de 2010- la Semana Mundial de la Armonía Interconfesional entre todas las religiones, confesiones y creencias, la cual se celebra la primera semana del mes de febrero.
En la resolución, se afirma que la comprensión mutua y el diálogo entre religiones constituyen dimensiones importantes de la cultura de paz. Por tal motivo, se alienta a todos los Estados a que durante esa semana presten apoyo, con carácter voluntario, a la difusión del mensaje de la armonía interconfesional y la buena voluntad en las iglesias, las mezquitas, las sinagogas, los templos y otros lugares de culto del mundo, sobre la base del amor a Dios y al prójimo o del amor al bien y al prójimo, cada uno según las propias tradiciones o convicciones religiosas.
México como país pluralmente religioso, tiene una responsabilidad compartida entre los profesantes de cualquier credo, Iglesia, espiritualidad y aún entre los no creyentes, en tanto que todas las personas como ciudadanos mexicanos, compartimos los mismos derechos y las responsabilidades en la construcción de una sociedad más justa y fraterna.