miércoles, 26 de octubre de 2011

La Organización de Naciones Unidas; a 66 años de existencia

La Organización de las Naciones Unidas se institucionaliza oficialmente el 24 de octubre de 1945, después de que China, Francia, la Unión Soviética, el Reino Unido, los Estados Unidos suscriben la Carta que le dio origen. Nace como un esfuerzo de las naciones signatarias para armonizar los esfuerzos internacionales por la paz, la justicia, el bienestar y la supervivencia de la toda la humanidad.
 
La institución precursora fue la Sociedad de Naciones, organización concebida durante la primera guerra mundial, misma que fue instituida como resultado del "Tratado de Versalles en 1919", para promover la cooperación internacional y hacer posible una seguridad colectiva que garantizase la integridad de todos los estados y el desarme; sin embargo, los años treinta marcaron su fracaso definitivo, pues las agresiones de las potencias fascistas y militaristas mostraron su ineficacia: Alemania y Japón e Italia la abandonaron y la URSS fue expulsada.
 
El nombre de "Naciones Unidas" fue utilizado por primera vez en 1942, con motivo de la llamada "Declaración de las Naciones Unidas", firmada por los gobiernos de 26 naciones que se comprometieron a seguir luchando juntos contra la amenaza común: las Potencias del Eje Roma, Berlín, Tokio.
 
Fueron establecidas el 24 de octubre de 1945 por 51 países resueltos a mantener la paz mediante la cooperación internacional y la seguridad colectiva. Hoy en día casi todas las naciones del mundo son miembros de las Naciones Unidas: en total, 193 países y más de 30 organizaciones afiliadas constituyen lo que en su conjunto se conoce cómo el "Sistema de las Naciones".
 
En 1945, representantes de 50 países se reunieron en San Francisco California para redactar la Carta de las Naciones Unidas, con base a las propuestas preparadas entre agosto y octubre de 1944 por los representantes de China, la Unión Soviética, el Reino Unido y los Estados Unidos; fue así como la carta fue firmada el 26 de junio de 1945 por los representantes de los 51 Estados miembros fundadores incluida Polonia.
 
De conformidad con la propia Carta, las Naciones Unidas tienen como propósitos: "mantener la paz y la seguridad internacionales, fomentar entre las naciones relaciones de amistad, realizar la cooperación internacional en la solución de problemas internacionales, promover el respeto de los derechos humanos y servir de centro que armonice los esfuerzos de las naciones".
 
Desde entonces, el mundo entero es testigo de gran labor que las Naciones Unidas realizan en pro del mantenimiento de la paz y asistencia humanitaria; sin embargo, no se conocen tan ampliamente las muchas actividades de las Naciones Unidas que repercuten en la vida del mundo.
 
La ONU no es un gobierno mundial ni tampoco establecen leyes, pero sí proporciona los medios necesarios para encontrar soluciones a los conflictos internacionales y formular políticas sobre asuntos que nos afectan a todos.
 
Tienen seis órganos principales: la Asamblea General, el Consejo de Seguridad, el Consejo Económico y Social, el Consejo de Administración Fiduciaria, la Secretaría y la Corte Internacional de Justicia y, con el transcurso del tiempo se ido integrando lo que se conoce cómo el Sistema de las Naciones Unidas.
 
El Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y otras 12 organizaciones independientes conocidas como "organismos especializados", vinculados a las Naciones Unidas mediante acuerdos de cooperación. Son órganos autónomos creados mediante acuerdos intergubernamentales y tienen responsabilidades de amplio alcance a nivel internacional, en las esferas económica, social, cultural, educativa, de salud y esferas conexas.
 
Destacan la Organización Mundial de la Salud, la Organización de Aviación Civil Internacional, la Organización Internacional del Trabajo y la Unión Postal Universal; además de varias oficinas, programas y fondos, como la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), mismos que trabajan con miras a mejorar las condiciones económicas y sociales de los pueblos de todo el mundo.
 
Organizaciones como la FAO, UNESCO, OIT, OMS y otras menos conocidas como la UPU (Unión Postal Universal) y la ICADO (Organización Internacional de Aviación Civil), tienen actividades en todo el orbe mundial y gozan de un gran prestigio y crédito internacional, a veces superior al de la propia ONU.
 
Esto le ha permitido, realizar las más disímbolas actividades en bien de la humanidad, entre las que destacan: la promoción al respeto de los derechos humanos, la protección del medio ambiente, la lucha contra las enfermedades y la reducción de la pobreza; asimismo, encabezan las campañas internacionales contra el tráfico de drogas y el terrorismo; prestan asistencia a los refugiados, contribuyen a incrementar la producción de alimentos y están a la vanguardia de la lucha contra el SIDA. Uno de los logros más destacables de la ONU es la proclamación de la Declaración Universal de los Derechos Humanos en 1948.
 
Por otra parte, cuando cae el muro de Berlín, se inicia una nueva era en las relaciones internacionales. Al terminar la guerra fría se desbloquea el Consejo de Seguridad y se pueden tomar acuerdos de intervención en diferentes países, para imponer "supuestamente la razón": la guerra del Golfo en 1991, la guerra civil en Yugoslavia o en Etiopía; entonces se crea un nuevo orden internacional, todavía por definir.
 
Para el 2011, la ONU tiene 193 estados miembros, prácticamente todos los países soberanos reconocidos internacionalmente, con excepción de algunos que tienen calidad de observadores. Con un sistema internacional que está en constante cambio, pues los problemas han tomado nuevas formas, han surgido nuevas amenazas, entre las más sobresalientes están: narcotráfico, terrorismo, armas biológicas y químicas, proliferación de armas nucleares, degradación de medio ambiente y las pandemias, que exigen nuevas formas de cooperación internacional.
 
Para dar respuestas a estas circunstancias, surgen los Objetivos de Desarrollo del Milenio y su respectiva declaración, adoptada por la Asamblea General y firmada por 192 países miembros de la ONU el 8 de septiembre de 2000, tras la llamada "Cumbre del Milenio", que reafirmaron los objetivos a alcanzar para el año 2015.
 
Desde entonces, los esfuerzos de la ONU, además de la lucha por la paz y asistencia humanitaria, se orientan a erradicar la pobreza extrema y el hambre; lograr la enseñanza primaria universal; promover la igualdad entre los géneros y la autonomía de la mujer; reducir la mortalidad infantil; mejorar la salud materna; combatir el VIH/SIDA, el paludismo y otras enfermedades; garantizar la sostenibilidad del medio ambiente y, fomentar una asociación mundial para el desarrollo.
 
En esta perspectiva, atender las necesidades especiales de los países en desarrollo sin litoral y de los pequeños estados en desarrollo; encarar de manera general los problemas de la deuda de los países en desarrollo y estrategias que proporcionen a los jóvenes un trabajo digno y productivo y, velar por que se puedan aprovechar los beneficios de las nuevas tecnologías, en particular, las de la información y comunicaciones.
 
Sin embargo, es urgente que la ONU se reforme en concordancia con la nueva realidad internacional. Este ha sido el principal reclamo de la comunidad internacional y es el único camino para que la ONU no se convierta en un organismo internacional obsoleto y esté acorde con exigencia del nuevo orden mundial en gestación, acelerado por la crisis económica del mundo, de los últimos meses.
 
Recientemente ha habido numerosas demandas para la reforma de la ONU. Algunos desean que ésta juegue un papel mayor o más efectivo en los asuntos mundiales; otros que su papel se reduzca a la labor humanitaria; otros más, para que la pertenencia al Consejo de Seguridad se incremente para reflejar la situación geopolítica actual, lo que significa incrementar a más miembros de África, América Latina y Asia.
 
Asimismo, algunos más plantean la necesidad de modificar el mecanismo de elección del Secretario General; proponiendo elecciones presidenciales en una Asamblea Popular mediante votación directa de los ciudadanos. Ello tendrá que definirse en el futuro inmediato; ojalá sea para bien de esta magna institución de la civilización y la paz.

martes, 18 de octubre de 2011

Soberanía Alimentaria: Algunas reflexiones preliminares

Soberanía alimentaria es el derecho que cada nación tiene para mantener y desarrollar su propia capacidad de producción básica de alimentos de sus pueblos, respetando su diversidad y su cultura. Se entiende como la facultad de cada Estado para definir sus propias políticas agrarias y alimentarias de acuerdo a objetivos de desarrollo sostenible y de seguridad.
 Implica la protección del mercado interno contra los productos extranjeros que se venden más baratos en el mercado mundial por debajo de los costos de producción, es decir, de la práctica del dumping; fenómenos que han traído el desmantelamiento de todas las cadenas de producción, circulación y venta de los alimentos, resultado de la apertura a la economía internacional sin tener condiciones adecuadas.
 Este concepción cobra fuerza en 1996 en Roma, con motivo de la Cumbre Mundial de la Alimentación de la Organización para la Alimentación y la Agricultura (FAO) que  constituye una ruptura con relación a la organización actual de los mercados agrícolas puesta en práctica por la OM, cuando la sociedad civil fue llamada a contribuir a la Cumbre Mundial de la Alimentación.
 Es el reconocimiento que la liberalización del comercio y sus políticas económicas de ajuste estructural que han globalizado también el hambre y la pobreza en el mundo que atentan contra la capacidad productiva local y de las sociedades rurales. La alimentación es un derecho humano básico que todos y cada uno debe tener acceso a alimentos sanos, nutritivos y culturalmente apropiados, en cantidad y calidad suficiente para llevar una vida sana completa con dignidad humana.
 Las políticas neoliberales han destruido la soberanía alimentaria ya que su prioridad es el comercio internacional y no la alimentación de los pueblos; no han contribuido en absoluto en la erradicación del hambre en el mundo. En 1996 cuando tuvo lugar la cumbre mundial de la FAO antes referida, la cifra de hambrientos en el mundo era de más de 800 millones de personas y diez años después, la cifra había aumentado hasta los 854 millones de personas.
 La Soberanía Alimentaria, desde esta perspectiva, es también el derecho de los pueblos, las comunidades y los propios campesinos para definir sus propias políticas agrícolas, pesqueras, alimentarias y de tierra que sean ecológica, social, económica y culturalmente apropiadas a sus circunstancias; ello significa un modelo de gobernabilidad democrática en donde se contemplen: una reforma agraria, el control del territorio, el impulso de los mercados locales, la biodiversidad y sustentabilidad  además de otros temas relacionados con la capacidad de producir alimentos localmente.
 Significa también el acceso y el control de los pueblos a la tierra, agua, recursos genéticos y a la promoción de un uso ambientalmente sostenible de la producción y el reconocimiento al papel central que juegan las mujeres en el mundo rural que garantice a los "de sin tierra" la tenencia y el control de la tierra que trabajan.
 Además, para una política de tal naturaleza se debe considerar la reorganización del comercio de alimentos, pues éstos son en primer lugar una fuente de nutrición y en segundo lugar un artículo comercial;  por lo tanto, su exportación no debe desplazar a la producción local ni desplomar los precios con productos extranjeros subsidiados. No es aceptable que la comercialización de los alimentos continúe teniendo como base la explotación económica de la gente más vulnerable y la degradación a fondo del medio ambiente.
 En definitiva, para coadyuvar al logro de la Soberanía Alimentaria son necesarias políticas de estado, que aborden no solamente la temática del hambre sino del desarrollo en general, desde un enfoque de derechos humanos, que abarca desde la alimentación hasta la reivindicación del reconocimiento del derecho a producir, el derecho al acceso y la gestión de los recursos productivos tales como tierra, agua, bosques, semillas, ganado y biodiversidad, para su uso sostenible, priorizando el mercado y la economía locales  con la promoción de una agricultura y pesca a pequeña escala, en manos de los productores y productoras.
 Dar prioridad a los mercados domésticos y locales implica  la intervención del Estado socialmente necesario, asegurar precios justos que implica regulación e intervencionismo, el acceso a los recursos productivos que significa desconcentración y distribución democrática, el control de la comunidad -que es una apuesta por la acción colectiva-, la garantía del libre intercambio y, el uso de semillas además del rechazo a las patentes sobre las mismas. Todo esto exige márgenes mayores y crecientes de inversión pública con políticas que favorezcan la vida en el medio rural.
 En México, frente a esta situación,  se plantean la siguientes interrogantes: ¿qué alternativas se plantean?, ¿es posible otro modelo de producción, distribución y consumo de alimentos acorde con el interés y Soberanía Nacional?, ¿es viable ello sin entrar en conflicto con la dinámica a nivel mundial?; éste es precisamente el enorme desafío que se nos presenta en el futuro inmediato. Tenemos el derecho a producir nuestros propios alimentos en nuestro propio territorio de manera soberana, como condición indispensable para la seguridad alimentaria nacional de la población.
 Estamos obligados a protegernos de los efectos perniciosos propiciados por las crecientes importaciones agrícolas y alimentarias demasiado baratas que han incrementado la dependencia de nuestro pueblo y reforzado la industrialización de la agricultura mundial; misma que está poniendo en peligro inclusive el patrimonio genético, cultural y medioambiental así como nuestra salud y, han empujado a centenas de millones de campesinos a abandonar sus prácticas agrícolas tradicionales al éxodo rural o a la emigración. Al respecto, según la propia FAO, países como México, Indonesia, Egipto, Haití  hoy dependen exclusivamente de la importación neta de alimentos.
 Según el documento signado por mi amigo el Diputado Alberto Jiménez Merino, quien con base a la experiencia que lo caracteriza, afirma que "más de 54 millones de mexicanos se encuentra en condiciones de pobreza y de ellos, más de 20 millones están  en pobreza alimentaria, otros 26 millones en pobreza de capacidades y hay 19 millones que viven con menos de 57 pesos diarios; seis millones de mexicanos no saben leer ni escribir; 17 millones no terminaron la primaria y 10 millones no terminaron la secundaria; 33 millones de mexicanos mayores de 15 años están en alguna de estas condiciones y la pobreza de capacidades afecta a 26 millones".
 Jiménez Merino además señala que "compramos del exterior cada año, más de 9 millones de toneladas de maíz, 750 mil toneladas de arroz y más de 180 mil toneladas de leche en polvo. En consecuencia, la dependencia alimentaria  nos hace cada vez más pobres y vulnerables ante las inercias internacionales".
 
"Problema que se agudiza si consideramos que se está perdiendo en forma acelerada el agua disponible base de la producción alimentaria y que la población rural está envejeciendo ya que los productores del campo supera los 55 años y, más de 9 millones de personas en el medio rural ganan menos de un salario mínimo y 10 millones no tienen ingresos".
 
Hace once años el Programa OPORTUNIDADES inició con un presupuesto de 9 mil millones de pesos para atender a 2.5 millones de familias; hoy cuenta con 45 mil millones de pesos y atiende a 5.5 millones de familias, sin embargo aún no resuelve el problema. Es contradictorio que, en el caso de México, cuando más recursos se aplican contra la pobreza más pobres tenemos.
 Además, en nuestro país, casi el 75 por ciento de las tierras cultivables está en proceso de desertificación y se rehabilitarán en 530 años; el gobierno ha fracasado en la tecnificación del campo y debe importar los alimentos que se consumen y, con la apertura a las importaciones de productos del sector agropecuario, se calcula que esa dependencia ascenderá al 60 por ciento antes de concluir el sexenio. 

Por Alejandro Armenta Mier

martes, 11 de octubre de 2011

Encuentro de dos mundos y la interconexión social actual

A  519 años del encuentro de dos culturas, desde la trinchera del México Contemporáneo, es necesario analizar que sucedía en ese momento en el orden cultural, económico  y político, tanto en Europa como en América.
El dramático encuentro de fines de siglo XV entre los habitantes originarios de América con los colonizadores europeos constituye uno de los acontecimientos de mayor trascendencia para la historia del mundo. Este encuentro y sus secuelas han sido objeto de múltiples análisis dando lugar a una abundante literatura y constituyó un tremendo cataclismo cultural que modificó el rumbo de la humanidad, abriendo paso a lo que conocemos como era moderna.
Todavía perduran los ecos de la polémica desatada con motivo del quinto centenario de la llegada de los españoles a América, de cómo debía designarse a este acontecimiento histórico: ¿descubrimiento?, ¿encuentro de culturas?, ¿usurpación?, ¿conquista? y una gama de interpretaciones que alentaron  -desde esa fecha-  el debate.
Esta interpretación parte del debate entre la postura hispanista que concibe a la llegada de Colón y sus hombres como expresión de la superioridad de la cultura hispana, occidental y cristiana sobre las demás, en confrontación con la posición que plantea que el elogio de la conquista española, es violatoria de la Convención sobre Eliminación de toda Forma de Discriminación Racial; por lo tanto, habría que sustituir el controvertido "Día de la Raza,  Día de la Hispanidad o de la Raza Española” por el de "Encuentro de Dos Culturas". Por tal razón, en Chile se considera al 12 de octubre como “Día del Descubrimiento de Dos Mundos”.
A 519 años del encuentro de dos culturas, es necesario reconocer a Cristóbal Colón,  como un hombre de su tiempo; su visión del mundo, su visión geográfica, su actitud crítica hacia los paradigmas de aquella época, en donde creía la existencia de otros mundos dentro de uno mismo, logró convencer a quienes bajo la concepción del feudalismo gobernaban conservadoramente al Imperio Español. En otras palabras fue un revolucionario  y digna expresión de su época.
Hoy dimensionamos la obra del navegante genovés porque hizo posible el encuentro de 2 mundos: América y Europa, gracias a que los turcos cerraron sus rutas comerciales de navegación del Mar Mediterráneo a los europeos. 
Sin embargo, un error de cálculo impidió  que Colón y sus hombres comprobaran que con el descubrimiento de tierras desconocidas se había llegando a oriente; ello propició que Américo Vespucio, ganara el mérito de la aristocracia imperial, que da como resultado el nombre de continente Americano.
 Para el florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli, la redondez de la tierra no tenía discusión. Tenía la seguridad de que quien siguiese una ruta en línea recta hacia el occidente llegaría a la India; ello, propiciaba confianza para realizar viajes fuera de las rutas conocidas, apoyados en los modernos instrumentos de navegación.
El encuentro de dos mundos y de dos culturas aceleró toda una época de transformación, iniciada en el renacimiento y que dio paso a lo que hoy conocemos como modernidad o inclusive postmodernidad. Es por eso, que las causas y consecuencias del descubrimiento  -tanto para Europa como para América- están circunscritas al desarrollo de la modernidad en el ámbito histórico, económico, social, político y cultural.
Se abrió camino a la nueva civilización con nuevas connotaciones de hombre, sociedad y de poder; se encontraba en plena gestación y conflicto la separación de poder terrenal y espiritual para la consolidación del Estado Laico y, en consecuencia, la de la ciudadanía moderna. Asimismo, en el terreno de la ciencia fue el momento histórico en que se cuestionan viejos paradigmas y dogmas que propiciaron el desarrollo científico y tecnológico posterior.
Fue un largo proceso de transformación de la vieja economía feudal para dar paso a la gestación del capitalismo donde la economía europea se transformó, pues resultado de las Cruzadas se abrieron expectativas de nuevas rutas comerciales que exigía el vigoroso mercado en gestación, con una relevancia definitiva de la economía monetaria y financiera.
El encuentro de dos mundos y de dos culturas, significó la fusión y síntesis de una nueva, cuyos resultados fundamentales son los mestizajes y una nueva civilización, que siglos después forjaron los nuevos estados de todo el continente americano; pero que también ha coadyuvado a la transformación de la cultura universal siendo protagonista en el milenio que estamos iniciando.
El mundo contemporáneo globalizado, en pleno uso de las tecnologías del conocimiento, con la nueva correlación de fuerzas geoeconómicas hemisféricas se puede entender con mayor precisión a partir del reconocimiento histórico que la humanidad ha tenido en el encuentro de sus culturas.
Hoy en día vivimos en la cotidianeidad del encuentro cultural universal acelerado por la interconexión de más de 2 mil millones de usuarios del  Internet, 600 millones de usuarios de facebook y 200 millones de usuarios del twitter. Lo que para Colón fue el recorrido transoceánico, hoy es el Ciberespacio -para una gran mayoría- el descubrimiento infinito de datos que nos envuelve en la superficialidad de el acceso  inmediato y libre a la información de todo el orbe.
¿Cuál es el reto?... Como sociedad insertarnos al desarrollo de la humanidad pero preservando el sentido de identidad nacional que estamos obligados a defender. Ser hombres globales pero con raíces e identidad nacional.