martes, 30 de abril de 2013

Seguridad Laboral en la Agenda Gubernamental

Por Alejandro Armenta Mier

En México se promueve un conjunto de medidas técnicas de educación, médicas y psicológicas empleadas para la prevención de accidentes laborales, en donde la eliminación de condiciones inseguras y la capacitación del personal en técnicas de prevención han sido el eje fundamental de la seguridad en el trabajo, además del establecimiento de normas y procedimientos que tienen por objeto la protección de la integridad física y mental del trabajador, salvaguardándole de los riesgos de salud inherentes a las tareas del cargo así como al ambiente físico en donde éstas se desempeñan.

La seguridad e higiene como uno de los puntos de la agenda pública se fortalece a través de la Secretaria del Trabajo y Previsión Social que establece la aplicación y operación de todas las medidas necesarias con el objetivo de eliminar las causas de las enfermedades profesionales además de reducir los efectos perjudiciales provocados por el trabajo en personas enfermas o con problemas físicos así como prevenir que enfermedades y lesiones empeoren; en resumen se trata de mantener la salud de los trabajadores.

Desafortunadamente, a pesar los esfuerzos emprendidos por las autoridades para vigilar las actividades institucionales y empresariales, las cifras no han disminuido. Datos del Seguro Social revelan un aumento del 8.2 por ciento en las muertes por accidente de trabajo, de la misma manera se encontró un incremento significativo en el índice de incapacidades permanentes por accidente de trabajo que se elevaron en un 40 por ciento.

El incremento en estas cifras muestra la necesidad por procurar todos los elementos de seguridad e higiene en los centros de trabajo, ya que la ausencia de una prevención adecuada de las enfermedades profesionales tiene profundos efectos negativos no solo en los trabajadores y sus familias, sino también en la sociedad en general.

Es evidente que en México se requieren tomar medidas concretas para mejorar su capacidad en la prevención de las enfermedades profesionales y relacionadas con el trabajo, ya que esa expectativa pudiera resultar más eficaz y menos costosa que el tratamiento y la rehabilitación.

A nivel mundial, las enfermedades a consecuencia de ejercer las diversas profesiones y oficios siguen siendo las principales causas de las muertes relacionadas con el trabajo. De acuerdo a estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) de un total de 2.34 millones de accidentes mortales de trabajo cada año, 321 mil se deben a accidentes y los restantes 2.02 millones de muertes son causadas por diversos tipos de enfermedades relacionadas con el trabajo, lo que equivale a un promedio diario de más de 5 mil 500 muertes.

Es apremiante fortalecer la capacidad para su prevención en el marco de los sistemas nacionales de seguridad y salud en el trabajo. Por lo que se hace un llamado a los gobiernos, los empleadores y los trabajadores y sus organizaciones a colaborar en el desarrollo y en la implementación de políticas y estrategias nacionales destinadas a prevenir las enfermedades que se originan en el desempeño de las profesiones.

Más allá de fechas conmemorativas con relación a este tema, es fundamental sensibilizar a la población sobre cómo hacer que el trabajo sea seguro y saludable y sobre la necesidad de darle un mayor peso político a la seguridad y la salud en el trabajo.

Solamente mediante el esfuerzo conjunto de los gobiernos y de las organizaciones de empleadores y de trabajadores, podremos ser parte de los nuevos programas mundiales y nacionales sobre seguridad y salud con la aspiración de que los mexicanos disfruten del goce uso de sus derechos y libertades.

martes, 23 de abril de 2013

Educación laica para los mexicanos

Por el Mtro. Alejandro Armenta Mier


Nuestra constitución establece que la educación impartida por estado mexicano debe ser laica, definiéndola como aquella que se mantiene por completo ajena a cualquier doctrina religiosa.

El laicismo en el ámbito educativo es la expresión del principio histórico de separación del Estado y las iglesias así como de un conjunto de normas que, por un lado, impiden al Estado establecer preferencias o privilegios a favor o en contra de religión alguna y, por otro, de la garantía de la libertad de creencias, de la cual se derivan derechos específicos para todo individuo “a tener o adoptar la creencia religiosa de su preferencia, o bien no profesar creencia religiosa alguna y no ser objeto de discriminación, coacción u hostilidad por causa de tales creencias religiosas, ni ser obligado a declarar sobre ellas”.

Es así que la educación laica responde a nuestras aspiraciones y afianza nuestra libertad de conciencia mediante el proceso de enseñanza aprendizaje, a fin de coexistir en un sistema de vida democrático, en el cual el pluralismo social y político se consoliden para asegurar el pleno respeto de las garantías individuales y los derechos humanos de todos los mexicanos.

En México es evidente la diversidad religiosa existente, de los 112.3 millones de habitantes, 92.5 por ciento profesa una religión: 92.3 millones son adeptos a la religión católica, 8.3 millones son protestantes-cristianos, 2.5 millones son estudiosos bíblicos no evangélicos, 89 mil forman parte de las religiones oriental, judaica e islámica, 27 mil personas siguen tradiciones de raíces étnicas, 35 mil son espiritualistas, 5.2 millones manifiestan no tener ninguna simpatía o militancia religiosa mientras que 3 millones no especifican alguna afinidad religiosa (INEGI 2010).

Por lo que la educación laica en México es parte de la condición del desarrollo libre de los individuos, pues asegura la libertad de conciencia de todas las personas. Además, el laicismo ha hecho posible, la superación de conflictos sociales que en otras épocas dividieron profundamente a los mexicanos, al respetar la libertad de creencias, reconocer la diversidad y asegurar el respeto de los derechos de las minorías.

El laicismo en la educación hace suyos los principios democráticos y con ellos garantiza el principio de igualdad jurídica de todos ante la ley, salvaguardando así la primacía del Estado Mexicano, que establece que ante la ley todas personas somos iguales.

Es así que a 96 años del establecimiento de la educación laica en México se consolida este pleno derecho del que gozamos los mexicanos gracias a los esfuerzos del Lic. Benito P. Juárez sin olvidar el contexto de las Leyes de Reforma, de la guerra cristera, del liberalismo del Gral. Plutarco Elías Calles, de la visión social del Gral. Lázaro Cárdenas, de José Vasconcelos con su convicción de unificar mediante la educación a los presidentes que posteriormente defendieron esta disposición.

 Y es que con nuestra labor –la de los mexicanos desde diferentes trincheras- reforzamos y defendemos este decreto que se manifiesta en el primer párrafo del artículo 24 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y que representa un reconocimiento explícito a la diversidad religiosa que existe en nuestro país.

Sin duda, la educación laica implica el acceso a un proceso de enseñanza aprendizaje al margen de la fe y de las creencias que cada quien considere adecuadas a su vida; más allá de eso, se enmarca en los derechos fundamentales e innegables de todos los mexicanos.

martes, 16 de abril de 2013

Retos y Desafíos de la Política de Población

Por Alejandro Armenta Mier




Sin duda, la corresponsabilidad es una oportunidad para fortalecer el sistema democrático y vinculada a la incorporación de los temas de población en la agenda del Gobierno de la República, nos ofrece un panorama de inclusión en la agenda de la transformación social de México y sus instituciones.

Esta dinámica de población y corresponsabilidad exige una vinculación con los diferentes órdenes de gobierno para la atención de esas necesidades que, en gran medida, tienen que ver con el crecimiento demográfico de un país tan lleno de matices.

Por ello, aportar elementos al Plan Nacional de Desarrollo 2013-2018 en materia registral y de población fue un compromiso que se concretó el pasado 10 de abril a través de un Foro de Consulta Ciudadana donde la Mtra. Mercedes del Carmen Guillén Vicente, Subsecretaria de Población, Migración y Asuntos Religiosos inauguró los trabajos de la Mesa Sectorial con la participación de organizaciones nacionales e internacionales tales como la Oficina de la Presidencia de la República, el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, la Universidad Nacional Autónoma de México, el Colegio de México, la Sociedad Mexicana de Demografía, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, el Colegio Mexiquense, la Fundación Mexicanos y Americanos Todos Trabajando, la Asociación Civil Be Foundation, la Red de Pobreza y Desarrollo Urbano, el Fondo de Población de Naciones Unidas, la Fundación Mexicana para la Planeación Familiar.

La tarea de establecer espacios que fomenten la inclusión y la pluralidad en la articulación de políticas públicas –capaces de reorientar el desarrollo nacional con la incorporación de los temas de población- ha rendido frutos pues se abren nuevas posibilidades de atender las necesidades sociales combatiendo el hambre y la pobreza, garantizando la seguridad social universal y atendiendo el envejecimiento de la población con una visión de desarrollo ordenada tomando en cuenta el aspecto demográfico.

Es por ello, que en este foro sectorial se retomaron temas de suma importancia para ser considerados en el Plan Nacional de Desarrollo. Temas que -esbozados por los especialistas en población, académicos e investigadores- se enfocaron a la construcción de un sistema que responda a las necesidades de la población, tomando en cuenta 5 ejes: Población y su Desarrollo, el Cambio Demográfico y los Grupos Vulnerables; los Retos y Desafíos de la Política de Población en el Siglo XXI; el Crecimiento y Distribución Territorial y, finalmente el Registro de Población.

A través de estos ejes, se hace necesario fortalecer las estrategias federales y estatales para identificar y atender una agenda de los temas de la política de población con una visión sustentada en los derechos sociales a fin de lograr un México en paz e incluyente.

Importante que en el tema de Población y Desarrollo se consoliden los beneficios de la planificación, la reducción del crecimiento demográfico y la distribución de la población para reducir las brechas, de desigualdad y pobreza para garantizar el goce pleno de los derechos que la población y principalmente los adolescentes tienen ante la existencia de una economía cada vez más abierta, competitiva y global.

En materia del Cambio Demográfico y Grupos Vulnerables es fundamental concretar propuestas para garantizar que este segmento de la población enfrente los desafíos de escolaridad, marginación, entre otros y que sean el objeto de atención de las políticas públicas al participar en los beneficios de una sociedad de derecho.

En cuanto a los Retos y Desafíos de la Política de Población en el Siglo XXI, éstos consisten en acoger una política que destaque el fortalecimiento de campañas de educación dirigidas a la población adolescente, garantizando el goce de los derechos sexuales y reproductivos, con un debido seguimiento y evaluación a la política de población.

Sin olvidar que en el desarrollo de la nación el crecimiento y la distribución territorial son dos factores que la política de población deberá tomar en cuenta para prevenir que en el fenómeno de la proliferación de localidades medias y pequeñas, éstas se convertirán en ciudades en las próximas décadas, lo cual traerá implicaciones para equilibrar la distribución territorial de la población desde una perspectiva de equidad social, sustentabilidad, cohesión y convergencia territorial.

En lo referente al Registro de Población, el objetivo se centra en lograr que la ciudadanía solicite los servicios en las diferentes etapas de vida como una prioridad y una demanda en los servicios, sustentados en el reconocimiento constitucional del Derecho a la Identidad, plasmado en el artículo 4º; de esa manera erradicaremos el subregistro.

Hay que reconocer que el acceso efectivo, oportuno, gratuito y universal a los servicios registrales deberá estar apoyado en campañas de difusión dirigidas a la población sobre la importancia del registro de nacimiento en tiempo y forma así como en convenios de colaboración entre particulares y las organizaciones de la sociedad civil, con la plena coordinación de las autoridades federales y estatales para el registro, la gestión y emisión de los documentos de identidad de los mexicanos, ya sea dentro o fuera del territorio nacional.

Con las aportaciones de los especialistas y los ciudadanos participantes en este foro se logrará conformar un Plan Nacional de Desarrollo que atienda las necesidades reales que el país requiere; recordemos que sin registro de nacimiento, sin políticas de población, sin atención a lo más valioso que tiene un país -su gente-, las demás políticas no tendrán la penetración y ni el beneficio que deban tener.

El Gobierno de la República está trabajando para ello y esta consulta ciudadana refleja dicho compromiso de un trabajo coordinado para el desarrollo de políticas públicas que tomen en cuenta el crecimiento demográfico que incide en la pobreza, la marginación y la desigualdad social.

martes, 9 de abril de 2013

El Derecho a la Salud y el Sistema Mexicano

Por el Mtro. Alejandro Armenta Mier

Siendo que el acceso a un buen cuidado de la salud durante la niñez es uno de los factores de mayor impacto en el bienestar de un individuo –tomando en cuenta que es uno de los elementos que determinará las diferencias en escolaridad, calidad de vida y a su vez, en bienestar económico- no es de sorprender entonces que las políticas que se enfocan a aumentar el acceso y la utilización de los servicios de salud en los niños sean un componente esencial en los programas de alivio a la pobreza en México.
A nivel nacional, los resultados de salud infantil han incrementado significativamente en las últimas décadas, generando mejoras en las condiciones de vida que se manifiestan en los indicadores de salud poblacional como el descenso de la mortalidad infantil y la erradicación de algunas enfermedades prevenibles por vacunación.

Es así, que en cuatro décadas la tasa de mortalidad infantil se redujo en más de la mitad, de 64 muertes por cada mil nacimientos pasó aproximadamente a 16.7 por cada mil en el año 2011.  Sin embargo, aún persiste una desigualdad importante en salud a lo largo de los estados y, en particular, entre las localidades en México, donde la probabilidad de morir antes de un año era en el año 2010 más del doble de alta en los municipios de alta marginalidad en comparación con los municipios de baja mortalidad, según datos del Perfil Epidemiológico de los Grupos Vulnerables en México.

Cabe resaltar que las principales causas de muerte en México se han modificado, las infecciones comunes y los problemas que tienen vínculos con la desnutrición y la reproducción han sido desplazados por las enfermedades no transmisibles y las lesiones, que hoy concentran más de 85% de las causas de muerte en el país.

Si bien existe una mejoría en las condiciones generales de vida, el Sistema Mexicano de Salud requerirá de una respuesta sistémica que considere este nuevo esquema así como la superación de  grandes obstáculos que aún subsisten como la inequidad, insuficiencia, inadecuada calidad, recursos insuficientes, insatisfacción e ineficiencia.

Es así, que será de gran importancia avanzar hacia el objetivo de diseñar e implantar una política pública de Estado que consolide, en una visión de largo plazo, por lo que se requerirá emprender acciones de desarrollo social, poner en práctica nuevas formas de organización y administración de los recursos asignados al sector salud, además de emprender labores para garantizar la atención que esperan los mexicanos, y hacer efectivo el derecho a la protección de la salud de los mexicanos.