A 519 años del encuentro de dos culturas, desde la trinchera del México Contemporáneo, es necesario analizar que sucedía en ese momento en el orden cultural, económico y político, tanto en Europa como en América.
El dramático encuentro de fines de siglo XV entre los habitantes originarios de América con los colonizadores europeos constituye uno de los acontecimientos de mayor trascendencia para la historia del mundo. Este encuentro y sus secuelas han sido objeto de múltiples análisis dando lugar a una abundante literatura y constituyó un tremendo cataclismo cultural que modificó el rumbo de la humanidad, abriendo paso a lo que conocemos como era moderna.
Todavía perduran los ecos de la polémica desatada con motivo del quinto centenario de la llegada de los españoles a América, de cómo debía designarse a este acontecimiento histórico: ¿descubrimiento?, ¿encuentro de culturas?, ¿usurpación?, ¿conquista? y una gama de interpretaciones que alentaron -desde esa fecha- el debate.
Esta interpretación parte del debate entre la postura hispanista que concibe a la llegada de Colón y sus hombres como expresión de la superioridad de la cultura hispana, occidental y cristiana sobre las demás, en confrontación con la posición que plantea que el elogio de la conquista española, es violatoria de la Convención sobre Eliminación de toda Forma de Discriminación Racial; por lo tanto, habría que sustituir el controvertido "Día de la Raza, Día de la Hispanidad o de la Raza Española” por el de "Encuentro de Dos Culturas". Por tal razón, en Chile se considera al 12 de octubre como “Día del Descubrimiento de Dos Mundos”.
A 519 años del encuentro de dos culturas, es necesario reconocer a Cristóbal Colón, como un hombre de su tiempo; su visión del mundo, su visión geográfica, su actitud crítica hacia los paradigmas de aquella época, en donde creía la existencia de otros mundos dentro de uno mismo, logró convencer a quienes bajo la concepción del feudalismo gobernaban conservadoramente al Imperio Español. En otras palabras fue un revolucionario y digna expresión de su época.
Hoy dimensionamos la obra del navegante genovés porque hizo posible el encuentro de 2 mundos: América y Europa, gracias a que los turcos cerraron sus rutas comerciales de navegación del Mar Mediterráneo a los europeos.
Sin embargo, un error de cálculo impidió que Colón y sus hombres comprobaran que con el descubrimiento de tierras desconocidas se había llegando a oriente; ello propició que Américo Vespucio, ganara el mérito de la aristocracia imperial, que da como resultado el nombre de continente Americano.
Para el florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli, la redondez de la tierra no tenía discusión. Tenía la seguridad de que quien siguiese una ruta en línea recta hacia el occidente llegaría a la India; ello, propiciaba confianza para realizar viajes fuera de las rutas conocidas, apoyados en los modernos instrumentos de navegación.
El encuentro de dos mundos y de dos culturas aceleró toda una época de transformación, iniciada en el renacimiento y que dio paso a lo que hoy conocemos como modernidad o inclusive postmodernidad. Es por eso, que las causas y consecuencias del descubrimiento -tanto para Europa como para América- están circunscritas al desarrollo de la modernidad en el ámbito histórico, económico, social, político y cultural.
Se abrió camino a la nueva civilización con nuevas connotaciones de hombre, sociedad y de poder; se encontraba en plena gestación y conflicto la separación de poder terrenal y espiritual para la consolidación del Estado Laico y, en consecuencia, la de la ciudadanía moderna. Asimismo, en el terreno de la ciencia fue el momento histórico en que se cuestionan viejos paradigmas y dogmas que propiciaron el desarrollo científico y tecnológico posterior.
Fue un largo proceso de transformación de la vieja economía feudal para dar paso a la gestación del capitalismo donde la economía europea se transformó, pues resultado de las Cruzadas se abrieron expectativas de nuevas rutas comerciales que exigía el vigoroso mercado en gestación, con una relevancia definitiva de la economía monetaria y financiera.
El encuentro de dos mundos y de dos culturas, significó la fusión y síntesis de una nueva, cuyos resultados fundamentales son los mestizajes y una nueva civilización, que siglos después forjaron los nuevos estados de todo el continente americano; pero que también ha coadyuvado a la transformación de la cultura universal siendo protagonista en el milenio que estamos iniciando.
El mundo contemporáneo globalizado, en pleno uso de las tecnologías del conocimiento, con la nueva correlación de fuerzas geoeconómicas hemisféricas se puede entender con mayor precisión a partir del reconocimiento histórico que la humanidad ha tenido en el encuentro de sus culturas.
Hoy en día vivimos en la cotidianeidad del encuentro cultural universal acelerado por la interconexión de más de 2 mil millones de usuarios del Internet, 600 millones de usuarios de facebook y 200 millones de usuarios del twitter. Lo que para Colón fue el recorrido transoceánico, hoy es el Ciberespacio -para una gran mayoría- el descubrimiento infinito de datos que nos envuelve en la superficialidad de el acceso inmediato y libre a la información de todo el orbe.
¿Cuál es el reto?... Como sociedad insertarnos al desarrollo de la humanidad pero preservando el sentido de identidad nacional que estamos obligados a defender. Ser hombres globales pero con raíces e identidad nacional.
No hay comentarios:
Publicar un comentario